martes, 4 de mayo de 2010

Guia de aspectos psicológicos



POR QUÉ UNA GUÍA DE ASPECTOS PSICOLÓGICOS

Porque el ser humano es una persona que piensa, actúa y siente, no es solo un cuerpo físico. Funciona de una forma compleja donde intervienen todos los aspectos que rodean a la persona como la familia, el trabajo, los amigos, el ambiente, la situación física, el estado de ánimo y los pensamientos. No se puede entender y ayudar a una persona enferma entendiendo únicamente su dolor, hay que entender ese complejo mundo de relaciones para intentar mejorar su padecimiento y su calidad de vida. Los aspectos psicológicos están presentes en todo el mundo, pero en una situación de enfermedad son más importantes porque pueden estar perjudicando el bienestar de la persona. Las relaciones que existen entre los aspectos psicológicos y su síndrome fibromiálgico van desde la necesidad de asumir su enfermedad y sus limitaciones, hasta su estado de ánimo, pasando por la capacidad de afrontar las situaciones problemáticas, el manejo de situaciones familiares, sociales y laborales y, en general, su calidad de vida. La fibromialgia no es un trastorno psiquiátrico, es un síndrome reumatológico caracterizado por dolor generalizado que se considera crónico. Esta situación de dolor y cansancio mantenida en el tiempo, y con cambios en la intensidad del dolor, puede provocar otros problemas que afecten a su calidad de vida, a su estado de ánimo, e incluso a su valía personal. Por este motivo son importantes los aspectos psicológicos que engloban todo este entramado. El motivo de esta guía es que aprenda a identificar y trabajar sobre algunos componentes de su vida cotidiana con el ánimo de mejorar su calidad de vida.

QUÉ ASPECTOS PSICOLÓGICOS HAY QUE TENER PRESENTES

El hecho de tener una enfermedad reumatológica no implica que esté exento de padecer otros problemas. Los problemas psicológicos más comunes asociados a la fibromialgia son la ansiedad y la depresión. Aunque aparecen con mucha frecuencia, no se consideran un factor determinante de la fibromialgia. Cuando la persona afectada de fibromialgia tiene problemas de ansiedad o padece un estado depresivo, su estado general se agrava. Es en este momento cuando debe acudir a un médico especialista, el psiquiatra, para remediar el problema cuanto antes.

¿Qué es la ansiedad?. Es una respuesta de su cuerpo ante situaciones problemáticas que provoca síntomas de malestar e inquietud, pero esta respuesta de ansiedad puede generalizarse a cualquier situación, sea o no problemática. Son síntomas que suelen agravar su condición dolorosa, ya que ante estos procesos su cuerpo no está tan preparado para actuar y adaptarse a las situaciones.

¿Qué es la depresión?. Es un estado de ánimo que hace que valore todas las situaciones de forma negativa y pierda la capacidad de lucha ante las circunstancias cotidianas. Este estado perjudica su situación general y su adaptación a todo lo que le rodea.

Con ambos procesos se agravan los síntomas principales de la fibromialgia, el dolor, el cansancio generalizado y los problemas de sueño. Esto puede provocar la entrada en un círculo donde los síntomas y el malestar van aumentando y, en muchas ocasiones, puede verse disminuida su capacidad de afrontar las circunstancias que le rodean.

Pero además de estos estados, la ansiedad y la depresión, hay otros aspectos relacionados con el ámbito psicológico que deben ser cuidados para que pueda conseguir la calidad de vida que se merece. Estos componentes están integrados en su vida cotidiana y también deben trabajarse.

QUÉ SE PUEDE HACER

La actuación de los servicios sanitarios. Su médico de atención primaria es la figura más indicada para coordinar lo que se debe hacer ante sus necesidades asistenciales. El médico puede mejor que nadie, darle información sobre la fibromialgia y la relación que existe entre ésta y cualquier otro malestar que padezca; puede darle información y consejos sobre diferentes actuaciones para mejorar su estado general de salud, como ejercicios físicos, cambios posturales, control de alimentación o control del sueño; el médico es la figura más indicada para llevar el control de su medicación de forma global ya que conoce su historia. Además, puede valorar la conveniencia de derivarle al reumatólogo o a las unidades de dolor si necesita una actuación puntual y específica ante una fase de dolor agudo; y también derivarle a un psiquiatra si valora la necesidad de tratar un estado ansioso o depresivo.

Su propia actuación. Si padece fibromialgia puede hacer muchas cosas para mejorar su calidad de vida y controlar mejor su padecimiento, y de esta forma paliar las carencias que el estado actual de la sanidad aun no puede cubrir. Los consejos que se presentan a continuación le apuntan que aspectos de su vida cotidiana puede cuidar para no perjudicar su situación de dolor, llevando una vida que le permita disfrutar de lo que le rodea.

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